sábado, 1 de marzo de 2014

THIS IS JUST A STORY...

Os veo pasar junto a mí, muy cerca. Tanto que tengo la sensación de rozarme con vuestros cuerpos y oler vuestro miedo. Vais de un lado para otro, sin un sentido aparente. Cada uno con vuestras historias, con vuestras vidas, con vuestras penas y glorias. Mientras yo, aletargado, ajeno a este devenir de situaciones y emociones, como si carecieran de valor, como si no existieran, inmerso en mi persona, sumergido en mi mundo, como si lo demás no importara y no fuera relevante, al menos para mí.
Tengo la sensación que algo me estoy perdiendo, que hay algo ahí, al otro lado de la ventanilla de mi coche, que estoy pasando por alto, que estoy ignorando.

Mientras conduzco pienso en vosotros y en vuestras historias, al mismo tiempo que pienso en lo poco que os debe importar la mía en estos instantes. La carretera se estira hasta el infinito y me deja divagar entre mis pensamientos. Conduzco en modo automático. Sé dónde voy, pero no sé, ni soy consciente, de cómo lo hago. Un chico en una furgoneta que conduce a toda prisa mientras habla acaloradamente con el móvil; una pareja de jubilados alemanes en una flamante autocaravana y que apenas se dirigen la mirada, como si no tuvieran nada que decirse, o como si ya se lo hubieran dicho todo, o como si no les hiciera falta decirse nada y, simplemente, les bastara con estar   uno junto al otro; Cada situación diferente, única y extraordinaria.

Trato de dejar por un momento mi historia aparcada en algún lugar de esta infinita y eterna carretera y pensar en esas historias que siempre pasan desapercibidas. ¿Acaso son menos importantes que la mía?

Vienes a casa sumergida en un mar de lágrimas, con el corazón roto, destrozado, y la mente inconexa. Tu voz, temblorosa y llena de dolor, se agarra a tu garganta impidiendo que le des sonido y libertad a todos esos pensamientos que te atormentan y no te dejan respirar, y no te dejan coger aire. Tus manos descansan rendidas sobre tus piernas mostrando abatimiento y yo no puedo ver tus ojos porque están heridos y ocultos entre tus sollozos. La única forma que tengo para entender tu dolor es cerrar los míos y aguardar en silencio hasta que esos pensamientos que tienes dejen de acuchillarte el vientre y destrozarte el alma.

Quiero ayudarte pero no sé cómo, no lo sé. Quizás pueda verme reflejado en la espesura de tus lágrimas; quizás revivas en mí esos sentimientos de angustia que trato de ocultar de algún modo. Quizás todo tu dolor pueda ensombrecer el que yo tengo. ¿Por eso no encuentro la forma de ayudarte?

Quizás no estemos en condiciones de curarnos. Puede ser que la ayuda no sea la cura sino el desahogo. Exponer al mundo tu sufrimiento, darle voz a esos pensamientos que atormentan cada segundo de nuestras vidas.

A veces la gente no quiere ayudarte, sino que estés bien para que no interfieras en las vidas enmascaradas por la felicidad impuesta que deben vivir. Tan falsa y traicionera. Yo quiero ayudarte, y la única forma que se me ocurre es estar ahí, sentado a tu lado, intentando ver a través de tus lágrimas un corazón herido, un alma rota que se muere y al que habrá que dar aliento para que, poco a poco, renazca, vuelva a crecer, y a coger fuerza, y te haga latir de nuevo. Quiero que respires. Te mereces respirar. No sé como lo haremos. 

No podemos echarnos el peso del mundo sobre nuestros hombros porque acabaríamos aplastados y abatidos. Pero podemos empezar a cambiar el mundo, a cambiar las cosas, esas pequeñas cosas que harían que mucha gente pudiera tomar nuevamente aire, que pudieran respirar y hablar, si nos echáramos sobre nuestros hombros el peso de las personas que tenemos a nuestro alrededor y están sufriendo, que están a nuestro lado, tan cerca, que pueden salpicarnos sus lágrimas. Esas personas a las que, no sé cómo, hemos aprendido a ignorar y a apartar de nuestro camino porque no nos valen.

3 comentarios:

  1. Me sentí identificada en la primera parte! Muchas veces voy observando a la gente en sus coches...me gusta imaginar sus vidas, cosas como dónde van o cómo son o si parecen preocupados. En fin, me entretiene.
    En cuanto a lo de estar solos, yo creo que siempre estamos solos, aunque cuando la compañía es buena, nos olvidamos (por suerte).

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  2. En serio crees que siempre estamos solos? No estoy seguro de ello y, la verdad, me asusta la idea de que así sea,,, Siempre hay alguien, aunque a veces no nos demos cuenta.. Gracias por tu comentario Marieta. Todo un honor ;)
    Besos

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    1. cada vez k leo tus post termino por un largo tiempo reflexionando y creo k no hay persona k no haya imaginado alguna vez la vida de otras personas sus sentimientos, sus iluciones, o simplemente lo k van pensando en cuando sus imagenes se cruzan con la tuya .
      en cuanto a lo de estar solos pues yo misma soy una persona muy solitaria y con muchas trancas k pense ke con el paso del tiempo, cambio de pais se terminaria pero vivo en una soledad constante aun asi siempre hay alguien k decea demostrarte k no estas solo k vale la pena luchar k vale la pena levantarte dia a dia y k aveces tambien se necesitan momentos de soledad para saber k tienes alguien.

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