miércoles, 6 de noviembre de 2013

Rupicoland París

Y mira que el tiempo está bueno, verdad?

¿Quizás no lo suficientemente bueno para ir a escalar y, en lugar de ello, ocuparnos de temas tan lamentables como el que quiero tratar hoy? No lo sé, estoy confundido…

Hace poco más de un año, unos “escaladores” que pertenecían al rocódromo de Puerto Real quisieron tomar el mando de éste porque, por algún motivo que aún desconozco, creían que el rocódromo les pertenecía por el mero hecho de haber pagados unas cuantas cuotas. Repito, el motivo desconocido… ¿Quizás tenía en mismo derecho que aquellos que construimos dicho rocódromo?

El caso es que, ante la negativa de ese acto de poder que exigían, decidieron elaborar un maquiavélico plan. Dejarían de pagar el rocódromo TODOS a la vez, sin avisar previamente, como Señores, de esos que beben en copa de balón.  Eso lo hicieron en verano que es la peor fecha para mantener un rocódromo, así que, después de batallar con el dueño del local (éste era alquilado) tomé la decisión de cerrarlo. Ellos, los “escaladores” decidieron montar un club de montaña independiente; de esos que tienen presidente, vicepresidente y, según me he enterado hoy, junta directiva!! Joder, me ha dado “repelús” cuando me lo han dicho!! Mi pregunta es: Tendrán tiempo para escalar??

Bueno, tras su decisión de independizarse como Club de  no sé qué Rupícolas de la Bahía y de alquilar un bonito local, no se me ocurrió otra brillante idea de decirles que les decía la estructura del local antiguo. Maderas e hierros para ellos y las presas cedidas hasta ver qué ocurría en el futuro.

Los “escaladores, rupícolas, presidentes o lo que sean” asombrados, por tal gesto cargado de generosidad por mi parte y que jamás en la vida llegarán a comprender, me agradecieron, todo hay que decirlo, esa gentil acción. Ellos ya tenían local, muchas madres e hierros y un buen puñado de presas. Un amigo, y dueño también del antiguo rocódromo, no fue tan gentil como yo y quiso ir a recuperar algunas presas que estos nuevos “escaladores, rupícolas, presidentes y esas cosas” tenían ahora en su poder (fallo mío que dejé que las cogieran porque esas, precisamente esas, eran de mi amigo no tan gentil). Entonces fuimos a Rupicolandia a recoger las presas y nos encontramos con algunos de los personajes de tal cuento de Walt Disney. Éstos llegaron a decir (delante nuestra!!!) cosas como: “esto sí que va a ser un rocódromo de verdad”, “por lo menos olerá bien”, etc… Así que mi amigo no tan gentil tomó la decisión de renunciar a la cesión de, no solo de las presas, sino de la estructura.

El caso es que los “escaladores, rupícolas, presidentes” habían desmontado toda la estructura del viejo y maloliente rocódromo pero no se lo habían llevado aún a su increíble nave industrial (solo se llevaron las presas).

Retomo…

Al salir de Rupicolandia, mi no tan gentil amigo, me dice, y yo lo entendí, que él no está dispuesto a ceder la estructura a tales personajes maleducados y desagradecidos. Palabras textuales: “Antes lo quemo” A parte de no gentil mi amigo es un poco radical. Yo hablo con el vicepresidente en funciones y se lo explico y me dice que al día siguiente, a eso de las 10 a.m. van a ir a recoger toda la estructura que ellos había desmontado anteriormente y que les ocupó un buen puñado de horas y trabajo. Le digo que me deje un rato para intentar convencer a mi no tan gentil amigo. Entonces llamo a mi no tan gentil y sí radical y, porque no decirlo, un poco colgado amigo, para intentar convencerle de que cederles la estructura a los “escaladores, rupícolas y presidentes” es un buen acto. Éste amigo no tan gentil se vuelve un poco gentil (presión social?) y cede. Entonces llamo al vicepresidente de Rupicoland París y me dice que no, que ya no lo quieren. Habían pasado 30 minutos.

Conclusión 1 (Presión Social de masas perversas)

Habían pensado que era una trama de mi amigo no gentil y un poco radical y mía, el gentil y no radical, para que ellos desempeñaran las labores de desmontaje de todo el rocódromo y, cuando eso sucediera, nosotros decirles que no se los cedemos y, de esa forma, quitarnos el marrón del trabajo. Perverso, eh? Dice el ladrón que….

Pero claro. Así resultó. Ellos curraron y se quedaron sin estructura. Pero porque quisieron. QUE QUEDE CLARO.

Pero pasaron los meses….

Un día llovía, o no, no me acuerdo, y quise ir. Pero las normas que me pusieron es que debía estar federado y, a parte de deber estar federado, pagar una cuota de 7 euros por sesión!!!!!!!!!! Nada más… no hay opciones. Como en toda buena secta, a no ser que no te unas, no hay facilidades.

Conclusión 2 (secta????)

Si no te unes a ellos no hay opciones. Si alguien quiere probar la escalada no puede hacerlo ahí porque no está federado (no creo que haya nadie que quiera probar por primera vez la escalada y esté federado, lógico, verdad?) Pero claro, eso es lo que ellos dicen…. O son honestos “escaladores, rupícolas, presidentes) Juegan con la verdad, la honestidad y los valores propios que una disciplina como la montaña y la escalada suele inculcar a los que verdaderamente la amamos? Estoy confundido.

Luego vi y supe que había gente que había escalado en sus instalaciones sin estar federando e incluso sin estar apuntados. Luego supe que se celebró una competición en Rupicoland París en la que no era necesario tener un seguro, ni estar federado e incluso se podía beber alcohol. Mi pregunta: Ahora sí???
Pero pasa el tiempo…. Ya un año casi desde que Rupicoland París se creó por los “escaladores, rupícolas y presidentes” y ahora tienen hasta una junta directiva, como el Barça, como las grandes empresas….como señores que beben en copa de balón….

El caso es que el tiempo y las circunstancias me llevan a plantearme aceptar las opciones que plantea un club privado para apuntarme e ir a entrenar allí. Como todo, en todo lo que sea privado, si quieres utilizar unas instalaciones debes aceptar sus normas y punto. Cuando estaba el rocódromo de Puerto Real, el antiguo, había unas normas, quizás esas normas eran que no existían más normas que pagar y apretar, y si las aceptabas bien y si nada. Así que decido aceptar las normas de Rupicoland París y apuntarme pero noticia: Tienen junta directiva y ésta ha decidido hacer uso del derecho de admisión, como todo parque temático, y no aceptar el ingreso de mi persona en el club de no sé qué Rupícolas de la Bahía.  Estoy confundido….
Quiero que alguien me lo explique….

Conclusión 3


Que cada cual saque la suya……

3 comentarios:

  1. Discrepo de tu opinión.
    1. Yo no había escalado nunca y fui a probar sin estar federado ni ser socio aún.
    Todavía hoy día veo a gente que sin ser soci@ ni habiendo escalado en su vida va a probar sin objeción alguna.
    2. Jamás he oído esa barbaridad de 7€ por sesión, más si veo justo que alguien que no sea socio no pueda ir a escalar, ya bastante nos cuesta (por lo menos personalmente, soy estudiante) pagar una cuota mensual.
    3. Desconozco la gestión de otros clubs de montaña/rocódromos, pero me parece de p.madre que haya gente que se preocupe por la organización de pagos y las demás actividades referentes al club. Ojo, ello no quiere decir que alguien esté por encima de nadie, ni mucho menos. Lo primero que me dijeron al llegar a los rupícolas fue: "Esto no es de nadie, sino de todos", y hasta ahora creo saber que nadie está a disgusto con la organización y gestión.

    Saludos.

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    1. AHÍ ESTÁ LA PRUEBA DE SU FALTA DE HONESTIDAD Y LO MENTIROSOS Q FUERON...

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  2. El tiempo pone a todos en su lugar y el Karma sabe como actuar, en fin... que el que escupe al cielo, tarde o temprano le cae en la cara.

    Saludos!!!

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