jueves, 24 de octubre de 2013

TIRAR EL VASO

Qué harías si te propusiera el siguiente trato??

Ve a la cocina de tu casa y coge un vaso de cristal fino. Alza tu mano por encima de tu hombro, con el vaso en la mano, y comienza a abrir la mano hasta que éste se precipite contra el suelo. Sin trucos, sin más. Coger el jodido vaso y dejarlo caer al duro suelo. Si este no se rompe te doy tres mil euros.

¿Qué harías? ¿Lo tirarías o, por el contrario asumirías el hecho de que el vaso se fuera a romper y desistirías ante la posibilidad, pequeña, eso sí, de ganarte un buen puñado de euros con el único inconveniente de que si fallas perderías un vaso y el hecho de no poder entrar descalzo en la cocina durante unos días hasta que desaparecieran los diminutos fragmentos de cristal roto?

Hubo una vez, no hace mucho, una ancianita que decidió gastarse tan solo dos euros de su escasa pensión de cuatrocientos cincuenta y tres euros mensuales de los que disponía en marcar seis casillas de una primitiva. Acertó los seis.

Es tan cierto que no se de estadística absolutamente nada como que seguro que las posibilidades de que el jodido vaso se rompa sean superiores al noventa y nueve por ciento. Pero, y si…..????
Joder!! Ese “y si….???” no puede parar de taladrarnos el cerebro cada vez que nos surja una idea en la cabeza. ¿Cómo puedes quedarte con la duda de que si por alguna causa física que desconozco hubiera una pequeña, aunque sea remota, posibilidad de que el vaso cayera de tal forma que no se rompiera? Seguramente si tiramos mil vasos los mil se romperían, ¿verdad? ¿Estás seguro de ello? ¿Y si te dijera que puedes tirar mil vasos? ¿No crees que quizás alguno no se rompiera? Entonces quizás ese podría ser tu vaso, ¿No crees?

Dejar de intentar las cosas porque supongamos qué es lo que va a ocurrir me parce un pensamiento cutre. Decir NO ante la posibilidad de mejorar me parece estúpido y realmente absurdo. Solo de mentes cuadriculadas y vagas, solo de almas tristes y derrotadas.

Tengo un amigo físico. Pablo se llama. Pablo es físico, escalador y toca el piano como los ángeles. Si metes todos estos ingredientes en una coctelera y lo agitas sale mi amigo Pablo, un tío bastante normal. Seguramente mucho más normal que tú, y definitivamente mucho más normal que yo. Pero, si no te hubiera dado nada más que los ingredientes y la coctelera seguramente hubieras pensado que de ahí hubiera salido un jugo extraño y, seguramente, de difícil digestión. ¿Por qué? Porque tenemos unas ideas fabricadas y estructuradas desde hace mucho tiempo. Unas ideas preconcebidas e instaladas en nuestro cerebro por el ambiente al que hemos sido sometidos desde nuestro nacimiento, y eso es difícil de cambiar.

Pero, lo que no entiendo es, ¿de qué tenemos miedo? ¿Quizás de estar con la escoba y el recogedor durante un rato barriendo los diminutos cristalitos?

Quizás debiera llamar a mi amigo Pablo y que se llevara mi vaso a un laboratorio. Quizás él podría examinar y estudiar el vaso. Quizás él descubriera cómo se ha de soltar, desde qué altura exacta y cómo habríamos de coger el vaso. Quizás así las probabilidades se redujeran, o quizás no. Lo cierto es que me importa una mierda el vasito, los euros, el experimento y el hecho de tener que recoger durante un rato esos diminutos cristalitos escondidos detrás de cada pata de cada una de las sillas de mi cocina. Lo que me preocupa de verdad es lo que ocurrirá dentro de mí, en mi cabeza, en mi mente si no levanto mi culo del sofá y me dirijo a la cocina, cojo un vaso y lo tiro al suelo. Eso es lo que me inquita de verdad.

Quizás tú lo tengas todo estudiado. Sabrás cómo cambiar tus pensamientos para poder engañar a esa pequeña posibilidad. ¿No es acaso eso lo que llevamos haciendo toda nuestra vida? Y lo bien que lo hacemos, ¿verdad?

Darle la vuelta a la tortilla. “Total, ¿qué son tres mil euros?”. “Ese vaso se hubiera roto SIEMPRE”. Como si tú fueras mi amigo Pablo…

Yo no sé tú, pero yo lo tiraría. ¿Y si.....


3 comentarios:

  1. Ese jodido "y si..?" .Yo por experiencia propia he sabido lo que es preguntarte eso cada una de las horas q estas despierto. Te puedo decir que si no es por ese "y si..?" no estaría cumpliendo uno de mis sueños desde que tengo uso de razón. Pero también te digo que a veces el "y si..?" parece actuar como una forma de supervivencia. La cuestión es saber distinguirla, ¿no crees?

    Yutza

    P.D: yo tiraría el vaso, que voy a perder? no pienso dejar q la vocecita de mi cerebro me estuviese diciendo todo el día ¿y si hubieses ganado 3000€ tan solo por intentarlo?

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  2. Como siempre .....me encanta leerte !!
    La zona de confort....es la que nos "agasaja" con su presencia...la que evita la exposición, el riesgo, la oportunidad de superación...
    Y si me caigo antes de chapar? Y si no llego al canto? Y si se me vá el pie en adherencia? Y si...... Y si......
    No dejes de compartir estas maravillas escritas !
    Marilo BG

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    1. Gracias a ti Mariló por leerlas!!!!

      besos!!

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