viernes, 2 de agosto de 2013

UNA LATA A LA DERIVA

Ya lo decía A. Einstein: “El mundo es un lugar peligroso. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa”

Una lata de refresco vacía reposa en la arena mojada de una playa gaditana y distinguida playa!!!,  la cual cuenta con el preciado galardón otorgado por la Fundación Europea de Educación Ambiental: La Bandera Azul.

Este premio se otorga por el cumplimiento de una serie de normas en cuanto a calidad del agua, seguridad, prestaciones de servicios generales y de ordenación del medio ambiente. Nada dice el preciado galardón del que muchos gaditanos presumen en las terracitas del paseo marítimo sobre la calidad humana que los usuarios de tales espacios naturales deben cumplir para que sea asignado dicho premio.  Y es que, durante más de cinco minutos estuve contemplando esa lata a la deriva. En julio, en una playa con tal distinción, imaginaos cuánta gente anduvo a escasos metros de esa lata vacía durante el tiempo que permanecí allí, inmóvil, pensando en las sabias, a la vez que inquietantes, palabras de ese científico alemán con pinta de loco.

La lata permanecía ahí y el motivo por el cual era así ya no importaba. Una insignificante lata de refresco vacía entre un océano de agua y un mar de personas cuya única preocupación es no marcharse a casa con arena en los tobillos. Qué importa el motivo por el cual la lata estuviera allí a la vez que cientos de personas contemplan ese hecho sin inmutar su conciencia? Es esto quizás un asunto de conciencia? Las palabras de Einstein se me agarran en la garganta haciendo que me cueste tragar saliva. Estoy asustado, y no por el que arrojó la lata en busca de ética humana no por quien hizo el mal, sino por los otros, los que no hacen nada..

Acaso os preocupa más un solo idiota que una multitud sin conciencia?

Creo que estamos llegando a un extremo en el cual yo no  quiero permanecer. Recuerdo la jodienda de Neo (sí sí, el prota de Matrix) cuando Morfeo le explica cuál es la realidad. Hasta entonces las cosas eran como él creía que era y no ocurría nada. Pero una vez que ya sabía la verdad…. Morfeo le propuso tomar esa pastillita, que nunca recuerdo de qué maldito color era, con la cual, una vez tomada ésta, podría volver a la mentira en la que había estado viviendo siempre y olvidar la realidad que Morfeo le acababa de exponer. Cómo vivir en una mentira habiendo conocido la verdad? Y qué hay de nuestros principios? Cómo vivir así? Como poder vivir con ese peso? Creo que Neo supo que no podría vivir así ni el escaso tiempo que hubiera tardado en tragar la pastilla…

Me gustaría pensar que nadie, absolutamente nadie de las decenas de orgullosos bañistas que pasaron a escasos centímetros de esa lata de refresco vacía la vieron. Me gustaría pensar que era una alucinación mía debido a las malditas altas temperaturas veraniegas que, una vez más,  me impiden escalar haciendo que visite lugares como este. Me gustaría pensar que si no la hubiera recogido yo, alguien más se hubiera tomado la molestia de recoger esa lata. Pero la realidad es bien distinta.

La realidad es que hemos aprendido, y no sé muy bien cómo ni, lo que es peor aún, por qué a mirar para el otro lado. Hemos aprendido a que las cosas no nos afecten. Quizás por supervivencia o más bien por egoísmo? Y sí, tú, egoísta, dirás que es por supervivencia en lugar de por egoísmo para que puedas tener la conciencia tranquila esta noche cuando salgas a tomar copas luciendo bronceado de bandera Azul. Pero la realidad es que la vida hubiera seguido igual si te hubieras agachado a coger la puta lata.

Será también supervivencia cuando puedes seguir comprando la fruta en empresas multinacionales como Mercadona, aun a sabiendas que las naranjas las traen de Argentina en lugar del campo de al lado de tu casa. Sí hombre, las naranjas de Manolo, ese hombre al que van a desahuciar.

Será también supervivencia cuando compras tu ropa en Zara, aunque hace unos meses un incendio matara a más de setecientas personas que trabajaban en condiciones infrahumanas para multinacionales de este tipo.

Será también supervivencia cuando alardeas de que te gusta escalar, el campo, la naturaleza, los sectores tranquilos y limpios y cuando te vas a cagar dejas ahí tu papel manchado de hipocresía y falsedad.

Será también supervivencia cuando ves a tu vecino, tu amigo, tu hermano, tu pareja sufrir y escondes ese sufrimiento detrás de un portón blindado de caridad y humanidad.


Porque ese sufrimiento, esas vidas, ese trozo de tela manchado de sangre y ese papel salpicado de cobardía no pueden alterar una vida armoniosa como la nuestra, verdad? 

Además, quién sabe dónde está Bangladesh??

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