martes, 23 de abril de 2013

EL DÍA PERFECTO...


Esta mañana al despertar tenía una extraña sensación de emoción. Es un sentimiento inexplicable. Me acuerdo de pequeñito que, al despertar, los días en los que jugaba el Barcelona contra el Madrid, tenía esa sensación de emoción. Rápidamente mi mente se ponía en funcionamiento hasta que averiguaba que era el día del partido y ya tenía la explicación de por qué me levantaba así de excitado.

Hoy ocurría lo mismo. Había también un gran partido; pero había algo más importante: volvía a ir a escalar a La Muela; pero había algo más importante: hoy me daban la nota de las pruebas de acceso a la universidad.
Bueno vamos por partes. Esta mañana lanzaba mi pensamiento al ciberespacio: “Hoy puede ser un gran día para que sea un buen día. Luego os cuento…” Pues a eso voy…

Esto ya lo he contado, pero me gusta repetirlo. Una vez me preguntó una chica: “Oye, y a parte de escalar haces algo más??” A lo que respondí: “Sí. Bulder, hago bulder”.

Amo la escalada. Eso quizás no lo entiende mucha gente, y es algo que me da tristeza. Amo la escalada porque después de 13 años que hace que empecé aún tengo días como el de hoy que me dejo envolver por la belleza de esta forma de vida. Todo empezó ayer:


Busco compañer@ para ir hoy a La Muela y se ofrece Nina. Nina es una chica croata de 23 años. Muy menuda, con una voz tan aguda que si la eleva un poco te puede llegar a hacer daño en el tímpano. Ayer hablo con ella por Facebook y le pregunto si hoy iría a La Muela. Me dice que es su Rest Day - porque claro toda la conversación con ella es en un perfecto inglés londinense – pero que se ofrece sin ningún problema a ir a asegurarme si estoy motivado y no tengo partner. Le digo que está loca, que no se preocupe, que no es necesario. Joder, tengo ganas de ir a La Muela, pero no para hacer ir a esta chica desde Antequera a La Muela a asegurarme. Pero ella insiste tanto que no tengo más remedio que aceptar. Los polacos hacen clecas y también hacen  estas cosas, todo hay que decirlo. He de decir que escalar así es la perfección. Practico inglés y escalo cuando quiero. No tengo que asegurar ni prisas por bajarme de la vía. Descanso lo que quiero y doy por finalizada la sesión cuando quiero. Ha sido lo más parecido a escalar con Caddie. Gracias Nina, te debo una!!

Así que, con tanto a mi favor, resuelvo por fin cada sección de Hechizado, 8a+/b. Creo que es una vía que me va a costar bastante, porque cuando llego al crux estoy tan petado que no puedo ni intentarlo. La primera parte es un 7c de unos dieciocho metros que tengo bastante controlado. Luego algunos movimientos más de buen canto pero paso largo hasta el crux. Total unos veinticinco metros. Luego le siguen otros diez metros de escalada complicada, de continuidad sobre una chorrera bastante roma. Joder me sudan las manos!!!! Solo pienso en volver ya!!!!

Así, bajo ese día de escalada perfecto, con ese cielo azul intenso, con esos verdes primaverales, esa luz y ese olor a Muela me marcho a casa con la piel desgastada y el alma un poco reparado.

El día buen día sigue cuando enciendo el teléfono y me llega un Whatsapp de mi hermana. “Has aprobado!! Tu nota es de 7,918, enhorabuena!!” Joder, hija de puta!! Se ha metido en la página de la UCA y ha metido mi DNI para enterarse de la nota!! Qué alegría, de verdad.

Después del esfuerzo realizado durante estos últimos meses he obtenido una buena recompensa. Y cierto es que todo estuvo a punto de joderse en el último momento. He de confesar que no sé muy bien cómo fui capaz de poner mi mente en cada pregunta de cada uno de los cinco exámenes que tuve que hacer en dos días seguidos, de forma casi ininterrumpida (la tarde del viernes y la mañana del sábado). Esto me da que pensar que al final la vida es más justa de lo que a veces llegamos a pensar. Estoy orgulloso, Claro que sí. Aunque sé que lo podía haber hecho mejor la sensación es de satisfacción.

Quiero dar las gracias a algunas personas que, sin ellas, quizás no hubiera sido posible aprobar. Ante todo a mis padres. Sin dudas han sido el pilar para que pudiera intentarlo. Luego a Ana, que siempre me animó y apoyó, e hizo que pudiera disfrutar de muchos buenos momentos al margen de los estudios. Gracias de corazón.

Otra cosa que ha pasado hoy es que me ha salido un más que posible comprador de mi furgo. Un señor gallego que la quiere para su hijo y que parece ser que pasado mañana coge un vuelo para plantarse aquí y llevarse mucho de mis sueños. Es una buena noticia, claro. 



Pero el día perfecto no existe, solo los días buenos, como este…

Buenas noches…

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