viernes, 22 de marzo de 2013

EVOLUCIÓN



Al conjunto de transformaciones o cambios que se han producido a través del tiempo y que han originado la diversidad que existe hoy en día es a lo que se le llama EVOLUCIÓN.

En la evolución está el crecimiento, el desarrollo, la adaptación y  la mejora de cualquier circunstancia que nos rodea. La evolución es el pensamiento que nos permite abrir nuevos campos en nuestra mente. Esto es, bajo mi punto de vista, la máxima expresión en cuanto a evolución que podemos experimentar y vivir en nuestros días.

Evolucionar nuestro pensamiento consiste en romper con los candados que aferran nuestra mente a un ideal impuesto, consciente o inconscientemente, por una sociedad, por una educación o, en cualquier caso, por unas circunstancias determinadas.

Evolución está sujeto a un cambio, pero un cambio para mejorar algo. Ese cambio, esa mejoría, no significa otra cosa que darle una oportunidad al progreso y a quienes interaccionan con él.

Lucy era un simio que se desplazaba por la sabana etíope hace más de tres millones de año. Su morfología cuadrúpeda hacía que no pudiera ver más allá de las plantas que tenía delante suya.  En un momento de lucidez, Lucy, se levantó sobre sus patas traseras y descubrió que, de esa forma, tenía una visión diferente y más amplia del camino que debía seguir, ya que las plantas que se encontraban en su camino eran un poco más altas que su tamaño cuadrúpedo.  Desde entonces Lucy caminaba a cuatro patas y, de vez en cuando, se iba levantando sobre sus patas traseras para comprobar la ruta. Más tarde, hasta incluso se atrevió a dar algún paso en su forma bípeda, algo que le incomodaba demasiado. Así, de esta forma que acabo de contar, de esta forma tan poco científica, todo hay que decirlo, es como la especie pudo evolucionar  a una forma de caminar bípeda. En un principio los descendientes de Lucy tuvieron problemas e incomodidades en esa nueva forma de moverse y desplazarse, pero, al final, la especie acabó mejorando.

Y todo este rollo es para deciros que no nos aferremos al cambio, a toda posible evolución. No nos aferremos a la zona de confort, a lo conocido, a aquello que no nos haga realizar ningún esfuerzo, porque de esa forma le estaremos cerrando las puertas a la evolución.

Somos gente que practicamos la montaña y la escalada, que subimos cumbres y escalamos vías; y nos gusta que sean difíciles y supongan para nosotros un reto, más allá de lo que la gente diga o lo que la gente piense sobre nuestro objetivo.  Cuando queremos ir a los Alpes a subir una montaña es porque allí encontraremos algo diferente de lo que tenemos aquí. Quizás más bello, quizás más difícil y, seguramente, ese objetivo, alcanzar esa meta, represente un esfuerzo mayor que quedarnos en casa haciendo lo de siempre. Porque lo de siempre no nos hace vibrar y lo que es peor, no nos hace progresar ni evolucionar.

Personalmente me gusta escalar paredes. Quién no dijo alguna vez aquello de disfrutaba de la misma forma escalando una vía de sexto grado que escalando una de octavo grado? Pues yo no, la verdad. Disfruto escalando una línea bonita de escasa dificultad, de sus movimientos, de su diversidad de agarres, de su recorrido. Me gusta escalar una vía de sexto grado si su recorrido es bonito y su entorno bello.  Pero no me hace vibrar. Me gusta toda forma de escalar, en cualquier circunstancia. Ya sea una vía de sexto grado o un bulder en el rocódromo. Pero no me hace vibrar. Lo que me hace vibrar y lo que hace que me suden las manos con tan solo pensar en ello es cuando siento dentro de mí que es posible subirme por esa vía desplomada de cuarenta metros que hace poco tiempo veía imposible. Eso es lo que me hace vibrar de la escalada y de la vida.

Que los que llevamos años en este mundo de la escalada pongamos facilidades para que otros puedan conocer, aprender y  practicar un deporte como la escalada yo lo veo como un sinónimo de evolución, de progreso y de mejora. Llevar más allá nuestras posibilidades, nuestras capacidades y nuestras ilusiones. Nuevos escaladores forman una mayor estructura base para un deporte bastante nuevo que tiene que darse a conocer. Nuevos escaladores significa nuevos compañeros de cordada, nuevos compañeros de entreno, gente de la que aprender, gente a la que enseñar pero sobre todo nuevas vivencias. Todo esto, sin duda, compensará el que un jueves, de vez en cuando, haya mucha gente en un rocódromo.

 No conformarnos, no cerrarnos a una forma de pensar cómoda por el simple hecho de no salir de nuestra zona de confort. El miedo a lo desconocido es lo que nos hace quedarnos estancado en el pasado. No podemos cerrarnos las puertas a la evolución ni, por supuesto, cerrar puertas a aquellos que quieran disfrutar de este deporte que tanto amamos.

Quieres escalar una vía de octavo grado? Pruébala! Métete en ella!! Inténtalo!! 

En estos últimos meses he vivido y experimentado la cara más amarga de este deporte. Relativamente cerca de casa tengo dos rocódromos, ambos pertenecientes a dos clubes de montaña, y eso es lo triste. Si fueran clubes de fútbol lo entendería e incluso no perdería el tiempo escribiendo este largo post, pero de montaña….

En uno de ellos, el de Cádiz, Club Rupícolas de la Bahía, no dejan entrenar, ni tan siquiera probar las instalaciones, a nadie que no esté federado. Incluso aunque esa persona firme un documento en el que exime al club de cualquier responsabilidad en caso de accidente. En caso de apuntarte al club y pagar sus cuotas (inscripción y mensualidad) puedes hacer uso de las instalaciones aun sin estar federado. Si a esto le sumamos que hace poco celebraron una competición donde participaron niños y gente que seguro no estaban federadas mi pregunta es…

En el otro Club, Club de Montaña de Chiclana, del que soy socio y donde normalmente entreno, tienen un periodo de inscripción de un mes, el de enero. Después de ese periodo nadie puede incorporarse al club, nadie ajeno al club puede utilizar las instalaciones, ni estando federado, ni pagando, nada. No hay opciones.
Quizás la “urbanización”  a la que está siendo la montaña por las nuevas generaciones no le esté viniendo nada bien a la escalada. Para muchos un deporte, para mí una forma de vida.

3 comentarios:

  1. Un matiz, no para corregir ,si no para aportar. Se te olvida de la evolución significa cambio y no siempre es para mejor o evolución positiva, resulta que a aveces, muchas mas de lo que nos gustaría, el cambio es para peor o sea evolución negativa.
    Y hay muchos homo sapiens, que solo evolucionan para atrás, también en nuestro querido mundo de las montañas, si Jose en este mundo nuestro, donde tu creías ,cuando empezaste , como yo, que todo el mundo era especial por que veían la vida de un modo distinto.
    Pero resulta que cuando los Sapiens, creen que ya lo han aprendido todo se vuelven dueños de su rediles, Poseedores de la verdad y cualquier persona exterior les molesta.
    Cuantas veces habrás escuchado, esto es un secretivo para que no venga mucha gente.
    Cuantas veces habrás escuchado " yo llevo aquí escalando mas de 10 años y no va a venir aquí nadie a hacer lo quiera" (curiosamente ellos lo hacían antes y ahora, me refiero a que hacen lo que les da la gana).
    Cuantas veces habrás escuchado mira ese no tiene ni puta idea se va a matar, Cuando "ese" precisamente lo que esta esperando es aprender. Y es nuestra responsabilidad enseñar. Enseñar no solo a hacer deporte en la montaña, que esta muy bien, si no todas la normas no escritas que todo aquel que lleve tiempo en esto evolucionando positivamente, a aprendido, norman basadas en el respeto por los demás, (aunque lleve un día escalando) y sobre todo basadas en el respeto a las montañas y su entorno. Pero…..

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    1. La verdad, Alberto, es que he estado durante un buen rato pensando en eso que has dicho de la evolución y aún no acabo de decidirme acerca de si tienes razón o no. Hasta he buscando su definición en el diccionario. Personalmente no considero que exista una evolución, un desarrollo negativo. son palabras (evolución y desarrollo) que me inspiran positividad, por lo menos a mí. Aunque por otro lado también me has hecho pensar e otra cosa...

      Williams Shakespeare dijo que no existía nada bueno ni malo; que era el pensamiento humano el que lo hacía parecer así. Totalmente de acuerdo con ello. Por lo cual de lo que yo hablo en el post es sobre lo que yo creo que está bien o está mal. No hay ninguna verdad absoluta. Cada cual tien su verdad y su forma de ver las cosas. Yo, repito, YO, no entiendo un club de Montaña que niegue la posibilidad a otra persona de practicar y este deporte que tanto amamos. No lo entiendo, de verdad Alberto. Al igual que no entiendo los secretivos y que luego, esas mismas personas que intentan mantener en secreto un sector de escalada, salgan por "el mundo" a escalar y quieran información y croquis. Tampoco entiendo la gente que ve en internet un vídeo de Ondra y se compre el material de escalada y salga al monte a jugarse la vida sin tener ni idea y sin tomarse la molestia que tú, seguramente, te tomaste. Tampoco entiendo la gente que rompen cantos de vías o que pintan los agarres con rayas blancas de 30 centímetros. Pero es cierto que yo no soy nadie para decir lo que está bien o lo que está mal. quizás me expresé mal.

      Quizás las razones por las que tanto un Club como el otro no ponen facilidades a los que quieran practicar este deporte estén justificadas y yo no las entienda. Pero claro, como he dicho, ese soy YO.

      Un abrazo Titán!!!!

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  2. Sergio:
    Totalmente de acuerdo con lo de los secretivos, bien dicho.

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