jueves, 5 de julio de 2012

LA PUERTA AMARILLA (cap. 3)



Con tanta afluencia de escaladores no nos quedó más remedio, y gracias!!, que bajar la cuota un poco. De pagar 50€ al mes la cosa quedó en 25!!. Y a partir de ahí empezaron a surgir los problemas. Voy a intentar explicarlo:

Si me dijeran que puedo asistir a clases de patinaje artístico por 50€ al mes YO no iría.
Si me dijeran que puedo asistir a clases de patinaje artístico por 0€ al mes YO iría. (en realidad tampoco iría, pero es que así pienso poder explicarlo. Así que imaginemos que gratis sí que iría)

Pero, y si me dijeran que puedo asistir a clases de patinaje artístico por 20€ al mes? Ahora le sumamos que también hay algún colega que se apunta y que, como la tarde está lluviosa, nos hemos pasado 4 horas comiendo churros con chocolate viendo en Youtube los mejores vídeos de patinaje artístico de la historia).

Entonces decido apuntarme.

Pero cuando pasa la novedad, cuando te caes intentando una giro, cuando ves cómo los demás disfrutan más que tú o cuando, simplemente, no te gusta tanto cómo para invertir tiempo y dinero, entonces ocurre lo que vamos a llamar "La Tangada".

La Tangada es cuando la gente empieza a retrasarse en los pagos, porque, como no van, comienzan a ni acordarse de ello. Luego la cosa va a peor hasta que un día deciden borrarse.

La Tangada siempre existió y siempre existirá. Es un gesto totalmente lícito y normal. "Algo te llama la atención, decides probar, no te gusta, dejas de hacerlo y decides no pagar por algo que no haces."

Lo siguiente fue tomar dos decisiones que creo que fueron acertadas. La primera subir la cuota de 25 a 35€. Y lo segundo y más importante trasladarnos al local de al lado. A 5 metros de distancia calle arriba, una banda de música -que por cierto tocaban de puta pena- dejan libre el local que tenían alquilado. Dos cosas buenas: Se acabó oír esa mierda de música anti- motivante, y podíamos disponer del local para nosotros por 30€ más al mes.


LA PUERTA AMARILLA deja de ser amarilla, pero conservamos el nombre, es gratis. Las labores de desmontaje, traslado y montaje corren a cargo de dos personas, Maik y Arti. A ellos se le debe que el roco sea lo que es (repito: sea lo que es... lo que quiera que sea, culpa de ellos jeje)

En la Semana Santa de 2010, mientras otros nos íbamos de vacaciones a escalar a El Chorro, ellos -por voluntad propia, eso sí- deciden enclaustrarse en las 4 paredes del local de la calle Cruz Verde 72. El resultado fue espectacular para lo que habíamos tenido hasta entonces. Fue un cambio impresionante. Lo que empezó hacía 6 años en un garaje cutre, ahora empezaba a parecerse a un sitio para escalar y entrenar.

Todo parecía que iba bien. Ambiente fanático y muy buen rollo entre todos. Hasta que, como en todo buen thriller, ocurrió algo inesperado.....

Hombre, tanto como inesperado.... Pero ocurrió.... THE BIG TANGADA!!!

Julio de 2010.

Las cuentas del roco están bajo mínimos y tenemos que hacer frente al mes. En realidad no hay un puto duro . La gente desaparece como por obra de magia. Intento convencer al dueño del loal para que no nos lo cierre y él, con todo su gran corazón y amor a este deporte, decide dejarnos seguir y que le vayamos pagando el mes de julio en los meses venideros.

Agosto de 2010.

Las cuentas del roco están por los suelos y tenemos que hacer frente al pago del mes y, se suponía, que íbamos a darle algo de lo que no se pago el mes anterior. El dueño del local comienza a no tenerle tanto amor a este deporte. Quiere que nos vayamos. Yo, por aquel entonces ando en Rodellar. Las negociaciones  con el dueño del local acaban porque yo, cuando llegue en septiembre, le entrego el local y se acabó lo que se daba.

No se si éramos pocos para pagar o, simplemente, no éramos ninguno. LA PUERTA AMARILLA está en la UCI y en septiembre la desconectan para siempre.

Junto con Maik, llevamos un plan muy elaborado para que podamos seguir con el local y, por consiguiente, con el rocódromo. El plan consistía en darle coba al dueño del local hasta que su mente nos perteneciera. Y lo conseguimos. a partir de septiembre comenzamos una campaña publicitaria increíble. Llenamos de carteles universidades, colegios, bares de alternes, etc, con el fin de encontrar nuevos socios.

Ya no quedaba nadie de esos 11 que invertimos. El roco estuvo a punto de ser desmontado y llevado a algún vertedero (en realidad me lu hubiera llevado a casa de mis padres, a campito....) Desde aquel momento el roco pasó a ser nuestro. De Maik y mío. Aquellos que invirtieron dinero lo perdieron en el momento que había que hacer algo con el roco (desmontarlo y llevarlo a otro sitio o pagar las mensualidades para mantenerlo en su sitio. No había nadie..

Pasó el verano, llegó septiembre, el otoño y nuevos socios. Unos duraron más que otros, pero siempre nos acechaba LA TANGADA

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