martes, 31 de julio de 2012

Compañeros para siempre...

Dan igual las trabas que me pongan aquellos que no me conocen. No me conocen debido a que nunca han querido invertir el tiempo suficiente para hacerlo. Que estoy pasando un bache en mi vida creo que no es ningún secreto, pero no por ello mi vida está vacía de ellos. Por supuesto lo que aquí escribo siempre es solamente una breve parte de mi vida. Casi siempre la parte más placentera, en busca de los "me gusta" de Blogger, en busca de que mi Ego se eleve lo suficiente para poder volver a volar.

El Ego es algo que todos debemos tener. Eso sí, de una forma equilibrada. Que no se te suba, pero que tampoco nadie te lo pisotee. Y el mío, desde hace algunas semanas esta´por los suelos. Suerte que aún me quedan pequeños trozos calcáreos donde, por unos minutos, cada fin de semana, dejar volar mi mente hacia un lugar menos traumático.

La sensación que con mas fuerza recorre mi cuerpo es la impotencia. La desesperación de ver cómo habiéndolo dado todo no obtengo ningún fruto ni premio de consolación. Queriendo apresurarme para alcanzar mis sueños me he dado de bruces, una y otra vez, contra los muros infranqueables de la realidad. Una realidad compuesta por seres ambiciosos y egoístas. Personajes que mientras todo flotaba en una nube de armonía te dedicaban las mejores de las sonrisas, jueces parciales de su bienestar. Jueces manipuladores que juegan con los demás coaccionando y embaucando sus decisiones por un poder que les fue otorgado. Juegan con esa baza en post de su propia y egoísta comodidad.

Pero tú no te dejes engañar. No dejes que nadie compre tus sentimientos, tu corazón ni tu coraje. Tu tienes que ser más fuerte que todo eso. En definitiva lo estás haciendo por mí, pero también por ti y por ella. Aprender y, sobre todo, enseñar a las nuevas generaciones que cuando alguien está en apuros se le ayuda.

Iñaki llevaba cinco días a 8000 metros aprox con un edema cerebral que lo mantenía impedido. A ea altitud uno se muere incluso estando sano. Su compañero, un alpinista rumano, se mantuvo a su lado aun sabiendas que Inaki tenía pocas posibilidades. Un montañero experimentado fue en busca de ellos. Por radio se comunicó con el rumano y le dijo a éste que le diera en encuentro y se verían a mitad de la arista. Así el rumano le "abriría huella" para alcanzar la tienda de Inaki con menos esfuerzo. Al encontrarse con el rumano lo vio realmente mal. Iñaki estaba moribundo en su tienda, más arriba, pero el rumano estaba en unas condiciones pésimas. Tenía que bajar pronto o acabaría igual que Iñaki. Desde el campo base le dijeron al montañero rescatador que se bajara con el rumano y que dejaran a Iñaki. "Hay que salvar a quién se puede salvar" dijeron. La idea era que el montañero rescatador ayudara en el descenso al rumano para salvar a éste, ya que Iñaki era poco probable que se salvara.

El rumano tuvo un enfrentamiento con el rescatador. No estaba dispuesto a abandonar a Iñaki. No concebía esa posibilidad. Si tenía que morir allí con él lo haría. Pero no se abandona a un amigo, jamás.

"Para mí no había otra opción que quedarme con Iñaki. No habría podido seguir viviendo si lo dejo allí. Fue algo normal. No un acto heroico ni nada de eso. Estoy seguro de que él hubiera hecho  lo mismo por mí. así son las cosas." Horia Colibasanu. Alpinista rumano


Cuando hoy he vuelto a ver ese documental no he podido aguantar mis lágrimas de nuevo. Ya me había emocionado cunado lo vi la primera vez, y la segunda. Pero  hoy me he sentido más Iñaki que nunca. He sentido que a mi lado solo he tenido un grupo de "montañeros" preocupados exclusivamente en el éxito de la cumbre, sin importarles quién quede atrás en el camino.

Solo espero que en esta montaña mi compañero de cordada no prefiera la cima. Las normas desde el campo base, las órdenes de los jefes de expediciones se escribieron para guardar la seguridad de todos los miembros de la escalada. Pero en el alpinismo, como en la vida, no se abandona a un compañero.........







viernes, 27 de julio de 2012

Días de otoño

Inspirar por la nariz, expirar por la boca. Para hacer algo tan mecánico ahora necesito mucha concentración. Las piernas parecen haber alcanzado voluntad propia y se balancean de un lado al otro de la cama. Los pensamientos se vuelven locos, girando por la habitación sin sentido,  como una mosca infestada por el spray anti mosquitos que compré hace poco en el mercado. La respiración parece entrecortada de nuevo y puedo llegar a oír el latido de mi corazón en esta silenciosa mañana. El sol no brilla  hoy. Parece el típico día de otoño donde te das cuenta de que el verano quedó atrás, en el olvido. Para que llegue ese momento aun queda mucho. Yo creo, más bien, que le meteorología se ha aliado con mis sentimientos y que en realidad luce el sol veraniego, pero que yo no alcanzo a verlo. El viento sopla cálido y el cielo se muestra de un radiante azul. Yo solo percibo un viento que precede lluvias, incluso puedo oír la tormenta. Las nubes oscuras de tonos rojizos y grises mantienen mi habitación con la suficiente luz para no dormirme, pero no tanta como para darme la energía de ponerme en pie.

Hace un mes parecía que todo iba a ser diferente. Vivía con Marina en una bonita casa de las afueras de Puerto Real. Las expectativas con Ana eran muy buenas, pues parecía que nos encontrábamos en el mejor momento desde hacía mucho tiempo. Por otro lado, el trabajo comenzaba a llegar. Era todo "casi perfecto". Independencia, trabajo y tener al lado a la persona que quería. 

Pero no se ni cómo todo se truncó en cuestión de días. Todo!!

Marina quiso dejar la casa de un día para otro. Sin poderlo hablar, sin tiempo para más. Debía dejar la casa en un periodo de 2-3 días, no recuerdo e irme a cualquier otro sitio. 

Eso me llevó a pasar por el mal trago de tener que volver, con 34 años, a casa de mis padres. Hasta aquí genial...

En el roco pasó algo inusual. Casualidades de la vida hicieron que 7 u 8 personas de las más importantes de allí decidieran, todos al mismo tiempo, borrarse. Eso dejó a La Puerta Amarilla al borde de la desaparición. Por qué le pondríamos "Amarilla"? No nos dimos cuenta que el amarillo en Cádiz es un simbolismo de desaparición??? 

Qué más queda???

El trabajo. La crisis es un hecho, y esta crisis nos afecta a todos. Este año tenía perspectivas de que fuera mejor que el pasado en cuanto a las actividades. No solo ha sido nefasto, sino que por diversos motivos desde aquí anuncio en cierre de la empresa. Mis motivos tuve cuando creí en un proyecto de este tipo y mis motivos tengo ahora para anunciar que Xplora no va a seguir como empresa de turismo activo.

Ahora necesito otras cosas. Necesito los fines de semana, escalar, y conocer gente nueva. Necesito un trabajo que  me haga madrugar y ver esos amaneceres que tanto ve mi amigo Jesús. Necesito alegrarme por la llegada del viernes y tener mis vacaciones con mis planes de escalada. Necesito tener cerca a gente a la que no le tenga que pagar ni deber nada. Gente incondicional..... 

Necesito tener cerca a mis amigos y a aquellas personas un día te dijeron que estarían ahí. Claro que eso no es tan cierto como parece. Porque cuando giras la cabeza a ambos lados solos ves a los de siempre. A tu  familia. Todos los demás parecen la parte viviente de una red social, con sus me gusta y sus fotos de perfil. Yo no quiero eso eh? Yo quiero los No Me Gusta, esos que te hacen aprender. No quiero a aquellos que te daban un abrazo cuando me veían.. Yo  siempre pensaba.. "y tú, a cuenta de qué me das un abrazo"? Donde estás ahora?? 

Tengo una tarjeta de cumpleaños que me dio una amiga el 3 de mayo de 2011. Sabéis que conservo de aquel día? La tarjeta. Nada más. 

Es fácil que las personas estén a tu lado cuando estás bien. Si no, preguntadle a Messi a cuánta gente tiene a su lado jeje. 




lunes, 9 de julio de 2012

LA PUERTA AMARILLA (cap. 4)

Desde aquel fatídico  verano de 2010 el rocódromo funcionó a las mil maravillas. Hemos recibido visitas de escaladores de diferentes puntos de la geografía española y de parte del extranjero. Así, que me venga ahora, recuerdo a escaladores griegos, croatas, argentino, polacos, norteamericanos...

La parte mala, el verano. Como todos los años, en verano, La Puerta Amarilla  entra en crisis, y este año no iba a ser menos -más aún como están las cosas-. Pero gracias al esfuerzo de muchos escaladores implicados  y comprometidos con la causa La Puerta Amarilla seguirá existiendo un año más. Un año más de buenos momentos, de "cálidas" tardes invernales al cobijo de presas de colores y fanatismo.

Gracias, sobre todo, a aquellos escaladores que han pasado por el rocódromo, gracias a los que han tenido algún gesto desinteresado porque este lugar no desapareciera. En especial a dos personas:

Maik, que es quién dio forma a este lugar, imaginó su forma y la creó.

Jose Varo, que siempre estuvo ahí, contribuyendo de forma desinteresada, aportando trabajo, dinero e ilusión. Gracias amigo, sin ti este local se llamaría algo así como "Mercería Lola"...........

Nos vemos en La Puerta Amarilla.......




jueves, 5 de julio de 2012

LA PUERTA AMARILLA (cap. 3)



Con tanta afluencia de escaladores no nos quedó más remedio, y gracias!!, que bajar la cuota un poco. De pagar 50€ al mes la cosa quedó en 25!!. Y a partir de ahí empezaron a surgir los problemas. Voy a intentar explicarlo:

Si me dijeran que puedo asistir a clases de patinaje artístico por 50€ al mes YO no iría.
Si me dijeran que puedo asistir a clases de patinaje artístico por 0€ al mes YO iría. (en realidad tampoco iría, pero es que así pienso poder explicarlo. Así que imaginemos que gratis sí que iría)

Pero, y si me dijeran que puedo asistir a clases de patinaje artístico por 20€ al mes? Ahora le sumamos que también hay algún colega que se apunta y que, como la tarde está lluviosa, nos hemos pasado 4 horas comiendo churros con chocolate viendo en Youtube los mejores vídeos de patinaje artístico de la historia).

Entonces decido apuntarme.

Pero cuando pasa la novedad, cuando te caes intentando una giro, cuando ves cómo los demás disfrutan más que tú o cuando, simplemente, no te gusta tanto cómo para invertir tiempo y dinero, entonces ocurre lo que vamos a llamar "La Tangada".

La Tangada es cuando la gente empieza a retrasarse en los pagos, porque, como no van, comienzan a ni acordarse de ello. Luego la cosa va a peor hasta que un día deciden borrarse.

La Tangada siempre existió y siempre existirá. Es un gesto totalmente lícito y normal. "Algo te llama la atención, decides probar, no te gusta, dejas de hacerlo y decides no pagar por algo que no haces."

Lo siguiente fue tomar dos decisiones que creo que fueron acertadas. La primera subir la cuota de 25 a 35€. Y lo segundo y más importante trasladarnos al local de al lado. A 5 metros de distancia calle arriba, una banda de música -que por cierto tocaban de puta pena- dejan libre el local que tenían alquilado. Dos cosas buenas: Se acabó oír esa mierda de música anti- motivante, y podíamos disponer del local para nosotros por 30€ más al mes.


LA PUERTA AMARILLA deja de ser amarilla, pero conservamos el nombre, es gratis. Las labores de desmontaje, traslado y montaje corren a cargo de dos personas, Maik y Arti. A ellos se le debe que el roco sea lo que es (repito: sea lo que es... lo que quiera que sea, culpa de ellos jeje)

En la Semana Santa de 2010, mientras otros nos íbamos de vacaciones a escalar a El Chorro, ellos -por voluntad propia, eso sí- deciden enclaustrarse en las 4 paredes del local de la calle Cruz Verde 72. El resultado fue espectacular para lo que habíamos tenido hasta entonces. Fue un cambio impresionante. Lo que empezó hacía 6 años en un garaje cutre, ahora empezaba a parecerse a un sitio para escalar y entrenar.

Todo parecía que iba bien. Ambiente fanático y muy buen rollo entre todos. Hasta que, como en todo buen thriller, ocurrió algo inesperado.....

Hombre, tanto como inesperado.... Pero ocurrió.... THE BIG TANGADA!!!

Julio de 2010.

Las cuentas del roco están bajo mínimos y tenemos que hacer frente al mes. En realidad no hay un puto duro . La gente desaparece como por obra de magia. Intento convencer al dueño del loal para que no nos lo cierre y él, con todo su gran corazón y amor a este deporte, decide dejarnos seguir y que le vayamos pagando el mes de julio en los meses venideros.

Agosto de 2010.

Las cuentas del roco están por los suelos y tenemos que hacer frente al pago del mes y, se suponía, que íbamos a darle algo de lo que no se pago el mes anterior. El dueño del local comienza a no tenerle tanto amor a este deporte. Quiere que nos vayamos. Yo, por aquel entonces ando en Rodellar. Las negociaciones  con el dueño del local acaban porque yo, cuando llegue en septiembre, le entrego el local y se acabó lo que se daba.

No se si éramos pocos para pagar o, simplemente, no éramos ninguno. LA PUERTA AMARILLA está en la UCI y en septiembre la desconectan para siempre.

Junto con Maik, llevamos un plan muy elaborado para que podamos seguir con el local y, por consiguiente, con el rocódromo. El plan consistía en darle coba al dueño del local hasta que su mente nos perteneciera. Y lo conseguimos. a partir de septiembre comenzamos una campaña publicitaria increíble. Llenamos de carteles universidades, colegios, bares de alternes, etc, con el fin de encontrar nuevos socios.

Ya no quedaba nadie de esos 11 que invertimos. El roco estuvo a punto de ser desmontado y llevado a algún vertedero (en realidad me lu hubiera llevado a casa de mis padres, a campito....) Desde aquel momento el roco pasó a ser nuestro. De Maik y mío. Aquellos que invirtieron dinero lo perdieron en el momento que había que hacer algo con el roco (desmontarlo y llevarlo a otro sitio o pagar las mensualidades para mantenerlo en su sitio. No había nadie..

Pasó el verano, llegó septiembre, el otoño y nuevos socios. Unos duraron más que otros, pero siempre nos acechaba LA TANGADA

martes, 3 de julio de 2012

LA PUERTA AMARILLA (cap. 2)

La dispersión no hizo que dejáramos de escalar. Como ya dije, nos habíamos convertido en "escaladores"!! Sergio se fue a Málaga con David y allí, en una habitación de un piso cutre de alquiler de una zona to chunga, montaron un pequeño plafón. Dormían entre magnesio y presas, y si por casualidad te levantabas de la cama rápidamente a las 3 de la madrugada para hacer un pis debías tenr cuidado de no darte con la presa 128 en la frente (la chorrera gorda).

Antonio pronto se convertiría en Antoin pues comenzó su andadura francesa en algún momento de ésta época. Se enamoró de Virginia y emigró a la Francia vecina después de pasar por Málaga, Granada y Alemania.

Jose Varo también estuvo por Málaga trabajando y alternaba la escalada con sus hobbies raros.

Yo, por el contrario me quedé por Cádiz. Empecé a visitar con frecuencia el plafón casero que tenía un amigo en su garaje particular en Jerez, y el 2007 aproximadamente acabé yendo a entrenar a un pabellón municipal de Cádiz, Fernando Portillo. Aquello era lo peor. Pertenecía a un club, Club de Montaña Gaditano o vete tú a saber el nombre. El horario que tenía era de 20:00 - 22:00 los martes y los jueves, siempre que hubiera alguien del club allí; por lo que había veces que ibas to fanático un martes cualquiera de la vida y resultaba que no había nadie. Te llevabas allí esperando tanto tiempo como tu motivación te dejaba,  mirando el reloj y los plafones desplomados pegados a la pared y atados con cadenas y candados. También ocurría que, debido al amplio horario, había veces que nos juntábamos allí 12 tíos con ganas de trepar con un escaso margen de tiempo. Yo llegaba a enfermar....

Lo mejor que pudo ocurrirnos fue que en 2008 en Pabellón Fernando Portillo fue derribado para reformarlo. De nuevo nos quedamos sin opciones para entrenar. La necesidad hizo que nos movilizáramos -somos de Cádiz, no nos íbamos a mojar a no ser que fuera estrictamente necesario- y nos reunimos unos cuantos para ver qué se podía hacer.

Lo bueno es que ahora éramos un buen grupo. Sergio, David y  Varo ya estaban de vuelta por Puerto Real y, con el grupo de Cádiz, éramos suficientes para poner en marcha un proyecto: LA PUERTA AMARILLA.

Sergio y/o Varo encontraron un local en Puerto Real que más o menos reunía las condiciones para montar allí una sala de bulder. En la calle Cruz Verde nº 70 una pequeña puerta amarilla daba acceso a nuestro sueño de volver a tener un lugar privado para entrenar.

Éramos 11 personas aproximadamente y rápidamente nos pusimos manos a la obra. Inversión inicial y a trabajar. Claro que hubo quién trabajó más y quienes hicimos menos, pero pronto ese trabajo fue dando resultado. Había nacido LA PUERTA AMARILLA

 De izquierda a derecha: David, yo, Domingo y Sergio
Hasta los más pequeños probaron

Fue una gran época. 2008 y 2009 fueron los años de los que tengo mejor recuerdo de la sala de bulder. Aparecieron personajes de la talla de Demir, Pili, Maik, Arti...más los que allí empezamos. Fue la época fanática de La Puerta Amarilla.

Precio: 450€/mes entre 11 personas. Pagábamos 50€ cada uno y eso nos daba para el alquiler, la luz, el agua, alguna reparación....y sobre todo para apretar!!!!


LA PUERTA AMARILLA (cap. 1)

En el año 2004 aproximadamente, un grupo de 5 jóvenes motivados, de entre ellos aquí el menda, creamos la primera "sala de bulder" de Puerto Real. La verdad es que tengo muy poca vergüenza en llamar a ese garaje, tan grande como un Renault Clio, "sala de bulder". Teníamos dos tablones desplomados, con menos presas que los rocódromos de los parques infantiles. También había que estar al loro si caías porque la pared de enfrente estaba tan cerca que te podías dar de espalda contra ella. Tenía un retrete. Sí, así, el típico retrete de trena, vamos. Sin agua, claro. Así que para mear debías de salir por patas a la calle y buscar un coche que estuviera aparcado en el sitio justo para que entre él y la pared poder hacerlo. Las chicas tenían más problemas -claro que por aquél entonces las chicas y la escalada eran como yo con la petanca, que sí, que mola, pero como que no-. Solo había una chica, Eva. Le acabamos llamando Eva Climber porque desprendía más motivación que todos nosotros juntos. La anécdota más memorable de ese roco os la cuento a continuación...

David Pérez, Sergio Godino, Jose Varo, Antonio Moreno y yo pusimos pasta, alquilamos el garaje, compramos los perfiles de aluminio y los tablones más baratos del mercado, lo unimos todo y ya teníamos la estructura montada. Es gracioso recordar la cara de los 5 en la puerta del minúsculo garaje, contemplando los tablones desplomados desnudos de presas. Creo que había algo así como 7 presas. De repente suena el teléfono. Era Eva.

Eva: Hola buenas, una amiga de la facultad me ha dado tu número de teléfono porque tu escalas, y yo estoy buscando gente que escale, pues yo acabo de llegar de Murcia.

Yo: Muy bien, pues yo, si quieres te aviso cuando salgamos a escalar porque solemos hacerlo muy a menudo. 

Eva: Y tenéis algún sitio para entrenar?

Yo: Precisamente acabamos de terminar de montar un rocódromo

Eva: Puedo ir a verlo?

Al cabo de un rato, y tras explicarle dónde estaba, Eva llega al garaje

Eva: Pues no está mal!! (Se ve que la chica estaba desesperada por colgarse de cualquier lado)

Nosotros: Si tía, lo que ocurre es que mira, no tenemos presas

Eva: (risas) Yo tengo en casa una caja con unas 200 presas... Alguien tiene coche para llevarme a casa y las traemos??

Yo: Yoooooooooooooooooo!!!

Varo: Yooooo Yoooooo!!

Antonio: Nooo, no,,,, Yooooooooo yoooooooooo!!

David: Que noooooo,,,, yoooooooooooo yooooooooooooooo!!!

Sergio: Vale, id ustedes (Sergio pasando de todo, como siempre)

Eva fue como un enviado del Dios de la escalada para sacar de nosotros toda la motivación que teníamos oculta debido a.....las inquietudes de los 20 años....Así que, todo el mundo a poner presas, ya teníamos nuestro rocódromo.....!!

Gracias a esta "sala de bulder" comenzamos a escalar de verdad. Y no me refiero al simple hecho de que nuestra progresión técnica y/o física se disparara, que lo hizo, si no que éramos gente inquieta y con ganas de aprender. aprendíamos unos de otros por igual. Nos hicimos ESCALADORES....

La verdad es que no puedo recordar cuánto tiempo nos duró la cosa. El caso es que si ahora estamos tiesos, en aquel entonces más de lo mismo. Algunos se fueron a Málaga a trabajar y yo me quedé solo con el marrón. Así que no tuve más remedio que cerrar el chiringuito. Lo que aquello trajo consigo fue que, a día de hoy, solo uno de nosotros no escala nada, y fue por fuerza mayor debido a una lesión en un biceps. El caso es que nuestro rocódromo iba a desaparecer por primera vez......