martes, 24 de abril de 2012

LA OPORTUNIDAD....

Después de la derrota contra el Madrid del pasado sábado el Barça tenía hoy la oportunidad de salvar la temporda y demostrar que son los mejores en esto de jugar a la pelota. Durante muchos meses descuidó su posición de "líder" y poco a poco fue perdiendo peldaños hacia la victoria. Aún así, el sábado tuvo un último intento a la desesperada y lo dejó escapar. Hoy era ese momento. Tenía esa última oportunidad. El Barça ha demostrado que es el equipo que ha querido "jugar" a este juego de locos.

Todo pasión, dándolo todo. El mejor jugador de la historia del fútbol falla un penalty y un disparo suyo se estrella contra el  poster. Ser el mejor implica eso también. Por un lado falla el panalty porque es él quién lo lanza. No lo falló ningún otro, lo falló él; y por otro lado pienso que ser el "elegido" implica también el que no siempre vas a estar ahí arriba, implica que vas a cometer errores, porque eres humano. Adoptas la responsabilidad porque lo das todo, eres capaz de hacer vibrar a la grada, a la vez que hoy nos has hecho preguntarnos qué brujo malvado arrrojó una terrible maldición en tu contra. Para mí eres el mejor, porque estás ahí, simplemente por eso. Yo quería que fueras tú quien tiraras ese penalty, que fueras tú quién nos llevara al cielo de Munich o al infierno de la derrota. ÇPorque tú eres pasión, eres carisma, eres noble y eres tú quién un día me enamoró al ver como te desenvolvías en ese "terreno de juego".

 El Barça intentó durante 90 minutos todo lo que estuvo en sus manos (pies) por conseguir pasar el bache, el error del "partido anterior"; y solo se dió de bruces, una y otra vez, contra la barrera infranqueable de aquellos que no querían jugar al fútbol, sino más bien destrozar el juego de un equipo apasionado, como el Barça. El sentimineto es de dolor e impotencia, porque ese sentimiento de derrota me parece injusto. Auque nadie dijo que no lo tuviera que ser.

Cuando lo das todo por conseguir algo y no ocurre se te queda cara de tonto, verdad? No suelo quedarme triste por muchos motivos, a no ser que haya puesto todo mi empeño en que la cosa saliera de manera diferente. Así que, más que la tristeza, es la impotencia la que suele apoderarse de mi. Pienso que hay que luchar por las cosas y los objetivos que uno tiene. Quizás sean objetivos sin ningún tipo de valor ni admiración por otras personas, pero son los míos propios. Son los que se me vienen a la mente cuando decido apagar la luz, cerrar los ojos e intentar dormir cada noche. Y por ellos intento darlo todo. Lo del partido de hoy ha sido reflejar la impotencia en un partido de fútbol. Muchas veces me he sentido como el Barça, chocando una y otra vez contra un muro infranqueable, dándolo todo, insistiendo y con la resignación de saber que más no pude hacer. Como dije antes, nadie dijo que tuviera que ser justo, verdad?

No hay comentarios:

Publicar un comentario