domingo, 22 de abril de 2012

Chamán



En estas semanas hemos estado asediando La Muela los escaladores de la zona, Cádiz y Sevilla. Hemos tenido de todo: Condiciones buenas como las de hoy, donde la temperatura parecía que la había regulado algún fanático escalador. También hemos tenido mucho frío, mucho, tanto que dolía escalar y llegaba a preguntarme qué coño hacía en ese inhóspito pie de vía y cómo iba a ser capaz de quitarme los calcetines para calzarme los gélidos pies de gatos. Hubo un día que me pareció ver a un pingüino haciendo una fogata, verídico. Hubo otro día que llovía tanto que parecía que llegaba el fin de los días. Esperaba que, en cualquier momento, apareciera un jinete vestido de negro con el rostro oculto bajo una capa negra, cabalgando a lomos de un caballo negro, empuñando una espada, dispuesto a cortar cabezas... La muerte misma en La Muela.  Nosotros, mientras llegaba el día perfecto (eso no suele ocurrir nunca para un escalador con excusas que se precie) aguantando el tipo estoicamente. Abrigados, como si estuviéramos en Sibería, haciendo fuegos y metiendo piedras en él para sacarlas dos minutos antes del pegue, meterla en la bolsa de magnesio y calentar las manos a medida que "mojábamos magnesio".  Todo un ritual entre lo fanático, lo friki y lo obsesivo. 

Tanto fanatismo hace que la cosa por lo menos resulte resultona, y los encadenes fueron llegando. Unos antes y otros después, los objetivos caen por su propio peso (más bien por el peso nuestro. Pesados!!)  Salió... Chamán. Chamán. Chamán.

Chamán:

Vía de La Muela, claro. De unos 18 metros? Con una entrada de no parar, con pinzas pequeñas y un paso de bloque entre la tercera y cuarta chapa. Luego la cosa cambia. Después del bloque, el reposo. Después se suceden las chorreras, la continuidad y la escalada física. Chamán

Chamán:

Yo veía ahí "la Chamán", con su entrada desplomada de canto pequeño. Huí de ella durante algún tiempo. Me decía "Jose (así me llamo yo que tengo confianza) haz otra no? Otra más de tu estilo, sin pasos duros" Pero un día de esos, que te coge tonto, como hoy, de esos días que no sabes qué probar, va tu colega Varo   (una mezcla entre Hulk y Mazinger Z) y te convence para que la pruebes con él. Y ahí empecé a probar Chamán.

Chamán:

No tengo fuerza. Será porque tengo las fibras musculares rojas.. o eran blancas? Me explico. Por lo visto hay dos tipos de fibras musculares predominantes en el cuerpo humano, las rojas y las blancas. Las personas que tiene las fibras predominantes rojas tienen más resistencia y menos fuerza explosiva, mientras que los que tienen las fibras musculares predominantes blancas poseen más fuerza explosiva y menos resistencia. Y de esta forma fue cuando Neo la cagó y tomó la pastilla equivocada. A partir de ahí ya nunca más iba a experimentar el sabor de las hamburguesas de Macdonalds y, por el contrario, comería esa especie de arroz, que parecía al que me hice yo una vez para llevármelo a escalar y lo dejé olvidado en la mochila de escalada durante 2 semanas. En fin, yo, fibras rojas, poca fuerza.
Comencé a probar el bloque de entrada. Los pasos aislados salían, pero para ello tenía que apretar con un animal. Encadenarlo iba a ser duro. 

Chamán, el encadene de la tortuga:

Como dice Enri "Lo importante es llevarte de cada pegue algo positivo" (Enri dice muchas cosas y un día os contaré la mejor y más sobresaliente apreciación de Enri acerca de la escalada. Prometido). Eso está bien. En cada pegue mejoraba algo, me salía algo un poco mejor. Soy tauro y zurdo, así que yo a lo mío. Intentaba aparcar a un lado mi Ego cuando veía cómo los asiduos a La Muela iban encadenando la vía. "Sí Enri, de cada pegue me estoy llevando algo positivo, pero yo quiero llevarme ya la vía!!" Creo que "encadené" la vía alrededor de 5 ó 6 veces a partir de caerme en el bloque. Era una cuestión de tener paciencia, demostrar que nací en mayo y amar la escalada hasta tal punto que creo que a veces llega a doler. Lentamente iba enlazando los pasos, corrigiendo pies, mejorando cosas, para llegar a la sección dura lo más fresco que pudiera. Llegar al invertido "salvador" parecía estar realmente cerca. Pero luego quedaba chapar antes del primer reposo!! En el pegue antes del encadene llegué al invertido, tenía que chapar y hacer dos pasos fáciles antes de ermpotrar. Saltarse la chapa no era la opción. Ya estaba hablado. "Si te la saltas y te caes: Trompazo, pero contra la repisa. Por lo cual, repisazo".  No puedo chapar en 3 intentos y desisto y caigo. En el último pegue ídem. Pero esta vez me la salto, animado por los "valientes" escaladores que están a pie de vía y que me aseguran que no me estampo contra la repisa. Llego al primer reposo, chapo la exprés que anda por mi tobillo y cuando dejo de templar y de rezar, reposo y encadeno... 

Y ahora ya tengo nuevo proyecto. Su nombre "Impresionante", su línea, como su nombre... Lo mejor y más tortuoso: Que comparte la entrada con Chamán, Chamán, Chamán..... A muerte!!!

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