miércoles, 24 de noviembre de 2010

What´s up?


El Chorro siempre ha sido uno de esos sitios de carácter propio donde cada invierno acuden multitud de escaladores de todas las partes del mundo. Polacos, chinos, eslovenos, italianos, americanos… De todos los lugares del planeta me he encontrado con escaladores en los muros de esta escuela malagueña. Recuerdo estar tomando mate con un Argentino en uno de los caserones abandonados de El Chorro una tarde invernal de febrero y al fin de semana siguiente explicándole a un chino cómo se hacía una tortilla de patatas. La verdad es que me quedé con la sensación de que no le iba a salir muy buena que digamos esta exquisitez española a nuestro amigo oriental. Muchas anécdotas vividas a lo largo de los últimos años al calor de las Frontales, El Makinódromo, El Caminito del Rey. Un fin de año en lugar de uvas tomamos una gominola por cada campanada. Y eso de campanada es por llamarlo de alguna forma, porque la única campana es la de la finca que lleva ese mismo nombre. Así, estoy seguro, cada escalador que ha pasado por esta escuela tiene su propia anécdota para el recuerdo. O me equivoco?

Este fin de semana estuvimos en El Chorro de nuevo. Domingo, Shindo, los amigos italianos del éste último, Candela, Santi, Ana G., Rosi, Clyde y un servidor. Como en cada visita al El Chorro hubo momentos buenísimos que no dejaron indiferente a nuestros nuevos amigos Yankees. Y si no que se lo pregunten a Clyde cuando Santi le contaba en un perfecto inglés la historia del Sapo. Momentos tan buenos como la canción que Santi y yo compartiremos para siempre “i like your….”

Aparte de esos momentos que quedan para nosotros mismos hubo un poquito de escalada también.

El sábado estuvimos en El Circo Suizo donde pudimos escalar bajo la intermitente lluvia que nos acompañó durante la tarde. Domingo y Santi casi se llevan “Sexo, Drogas y Flamenco, 7a +” (eso es lo que más de uno quisiera..), Shindo encadena on sight el 6b+. Yo me apunto “Alicia, 7b+” que tenía pendiente y que recordaba más difícil. (perdón, ahora se llama Soft, no?).

El domingo fuimos allí a lo lejos, donde hay que andar tanto y nunca nadie quiere ir. Makinódromo. Sin duda, para mí, el mejor sector del El Chorro con diferencia. Por sus líneas, por su historia, por su tranquilidad, por sus vistas… Volveremos. What´s up?

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