lunes, 23 de agosto de 2010

MOMENTOS

Oye cuánto tiempo llevas tú aquí? Esa es la pregunta que empiezan a hacerme últimamente la gente por Rodellar. Y es que, después de casi dos meses, ya conozco hasta de quienes son los canes que aguardan en la puerta del bar a que su dueño se tome la penúltima cerveza, mientras discute con el colega acerca del proyecto de turno.

Estar en un sitio como este durante tanto tiempo tiene sus "cosas". Recuerdo a mitad de julio. Un día, sentado en "la campa" de Javi junto a Raquel, Nacho y no se quién "pués" más, me vino un momento de "agobio" (todo el que se puede tener en un lugar como éste). Pensar en que llevaba muchos días seguidos haciendo lo mismo. Me sentía atrapado. Estaba, por primera vez, haciendo lo que siempre había querido hacer y... ¡Me estaba agobiando! Luego cené, me fui a dormir, me levante por la mañana y me di una ducha, seguí durante toda la mañana y parte de la tarde descansando, me volví a duchar y bajé a La Gran Bóveda... Después de ese pegue a Coliseum me di cuenta de lo mucho que amaba esto que estaba haciendo. 20 minutos fueron suficientes para que ese "agobio" desapareciera de mi cabeza y fue entonces cuando descubrí por qué escalar es lo que más me gusta, por qué estaba en Rodellar y por qué deseaba seguir durante todo el verano entorno al Mascún.
No se trata de encadenar solamente. Se trata de esos momentos que te hacen volar a través de las emociones. Esos momentos inolvidables que quedarán para siempre en la memoria de aquellos que lo vivímos.

Después de casi dos meses he vivido situaciones divertidas, entrañables, memorables e inbolvidable junto a una panda de locos que un día decidieron, al igual que yo, que querían vivir la vida de forma diferente.

Perder la noción del tiempo fue una de las cosas más divertidas que vivimos en Rodellar. Desde el primer fin de semana que pareció un mes completo pasando por no saber si era lunes o jueves, día 4 o 20... Levantarte, desayunar e ir a escalar. Todo un lujo.

1 comentario:

  1. Igual no es que perdiéramos la noción del tiempo, igual es que en Rodellar el tiempo se estira para que podamos disfrutar más de estar allí... ¿No tienes la impresión de que hayan pasado mil cosas? Yo sí y eso que sólo estuve casi un mes. Gracias Jose por el mes de vida friqui y porque me ayudaste mucho en todo. Espero que pronto vuelvas por Aragón!!!

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