sábado, 31 de julio de 2010

BICHO, FANÁTICO, A MUERTE.... COLISEUM 8a


Un tópico al que estamos bastante acostumbrados oír los escaladores. A veces incluso llega a ser cansino. Bicho vamos a escalar?; échale tomate a muerte a la pasta; bicho quieres un café?.. A veces puede incluso llegar a ser cansino tanto “bicho”, tanto “a muerte” y tanto “fanático”…

Pero, a decir verdad, en un lugar como Rodellar, ése es el pan nuestro de cada día. No tiene más remedio si estás en un sitio donde cada día la gente baja al cañón a darlo todo y “morir” por esta causa… Realmente si no eres un “bicho raro”, si no estás “fanático” y si no escalas a “muerte” no aguantarás mucho en este lugar… Escalar sudando, destrozándote la piel literalmente, con cortes en las manos, haciendo dos comidas al día…

Después de casi un mes por aquí uno le coge el gusto a esto de “levantarse, desayunar e ir a escalar”. Poco a poco nos hemos ido convirtiendo en “bichos, fanáticos y a muerte”… Son expresiones que nunca me gustaron, pero como decía, son tres palabras para explicar por qué hacemos lo que hacemos…

Esta semana ha sido la más fanática de cuantas llevamos en Rodellar. Empezamos a primero de mes probando vías, escalando a vista, adaptándonos a esta roca, estas vías y este ambiente… Luego vinieron algunos encadenes como “Caprichos de Lujuria 7b”, “Aquest any sí 7b+”, “El Sici 7b+”.. Pero pronto caímos atrapados por ese sitio que tanto me cautivó hace ya dos años. La Gran Bóveda es un sitio especial, con muchas vías largas, muchas chorreras, mucho ambiente y algunas líneas impresionantes. En el centro de ésta, en un colosal desplome se encuentra una de las vías más emblemáticas de Rodellar. “Colisem 8a” es una línea de ensueño. 40 metros de pura continuidad, con muchas chorreras, mucho ambiente, algunos pasos que, poco a poco, te va exprimiendo el antebrazo y un paso aéreo y de apretar para llegar a la cadena.. Nacho la montó y empezamos la tortuosa tarea de ir probando los pasos, descubriendo los trucos, los reposos… Una semana después los dos la tenemos tachada en la libreta.. Nacho la encadenó el domingo pasado y ayer me tocó a mi disfrutar y apretar a muerte para llegar a top de este coliseum de la escalada.

Una de las líneas más impresionantes que he probado y encadenado. El primer 8a del norte!! 9 pegues, numerosas heridas en las manos, dos caídas con la cadena en la cara, mucho calor y la recompensa de haber disfrutado del ambiente, de la línea, de los gritos “fanáticos” de Rubén, del apoyo de Manuel, de Raquelita y de todos los que se subieron alguna vez a asegurar pacientemente…

Pero, sin lugar a dudas, lo más duro fue desmontarla de noche!!! Ya os contaré cómo fue, no tiene desperdicio!!

sábado, 17 de julio de 2010

DECIDIR..

No se puede tener todo en la vida, verdad? Es como una lucha constante que nos han impuesto desde pequeño. Conseguir cosas, materiales o no, cueste lo que cueste, independientemente de qué medios utilicemos para conseguir nuestro objetivo. Pero, el fin justifica los medios?

Estar “en el plato y en la tajá”, como se suele decir. Quererlo todo. Un buen coche, una buena casa, ropa a la última, tener dinero para las vacaciones, tiempo libre, tener amigos, ser independiente, tener pareja… Cosas que, a veces, son contradictorias pero que deseamos de igual manera. Anhelamos lo que no tenemos y dejamos de valorar aquello que conseguimos y, con el tiempo, ya hemos olvidado lo mucho que nos costó…

En estos días en Rodellar, donde el día a día pasa por levantarte, desayunar, irte a escalar, acabar reventado, ducharte, cenar e ir a dormir, te das cuenta de las cosas que tienes y de lo que realmente valoras. Aquí no hay más. Rocas, ríos, montañas, árboles, aves, insectos… Ya quedaron atrás los mensajes sociológicos que nos hacen desear aquello que no necesitamos. Allí abajo, entre chorreras, entre desplomes, entre pozas, entre naturaleza, todos somos iguales independientemente del color de piel, la nacionalidad o la cuenta corriente de cada uno. Los hay que duermen en tienda; los hay que viven en furgo, en flamantes autocaravanas; y los hay que incluso viven en una cueva apartada. Pero allá abajo somos todos iguales. Quizás esa sea la grandeza de este lugar…

Yo ya me he dado cuenta de eso y tan solo he necesitado dos semanas. Dos semanas para saber lo que quiero y lo que necesito, dos semanas para saber qué recuerdos añoras y qué situaciones desearías que se produjeran. Y tú, lo sabes?

Para mí, Rodellar es el paraíso. Pero en este paraíso faltan cosas. Nadie desearía estar en una isla desierta en la absoluta soledad y, sin embargo, con la adecuada compañía, no nos importaría perdernos en la más solitaria de las islas. Podemos hacer de ésta nuestra isla. Eso depende de nosotros… Tú decides…

domingo, 11 de julio de 2010

La dura vida de un Frikie

Levantarte, desayunar e ir a escalar...

Después de una semana en Rodellar ésta premisa se convierte en el día a día en nuestras vidas.. No saber en qué día vives te sumerge en una sensación de libertad y hace que tu mente desconecte de toda esa "realidad" estresante a la que estábamos acostumbrados, lamentablemente... Levantarte a cualquier hora, qué más da; desayunar copiosamente mientras descifras los croquis del próximo sector que vas a visitar; encontrarte con la gente y seguir desayunando, preparar la mochila, agua en cantidad, comida para una larga jornada, el aislante para la siesta en el río... Importante, coger magnesio.. y el arnés, claro... Hasta ahí es lo máximo de lo que puedes llegar a preocuparte en un lugar en el que el tiempo transcurre de una forma totalmente diferente.

La dura vida de un friki es así... Es una frase hecha, pues no me considero un friki... o si? Bueno, qué más da? Eso no le importa a nadie, no? y la verdad es una frase que me gusta especialmente porque es un sueño que se hace realidad, aunque solo sea por un espacio corto de tiempo... Menos del que nos gustaría..

Pero aquí andamos... con el calor, mojando magnesio, durmiendo la siesta al margen del Mascún entre pegue y pegue, preocupados por el dolor de nuestras maltrechas manos castigadas de apretar en las chorreras de Rodellar, riendo, bañándonos en las inmumerables pozas, buscando proyectos, encadenando otros, apretando, soñando...

Hoy, de nuevo, día de descanso obligado. Nuestros músculos y la piel de nuestras manos lo solicitan desesperadamente. Conectarte en internet, darte un bañito y, por supuesto, ver si otro sueño se puede convertir en realidad. Campeones del Mundo?

miércoles, 7 de julio de 2010











Por qué Rodellar?

Simplemente porque creo que es el mejor sitio para escalar del mundo!! No solo por la cantidad y calidad de sus líneas, que ya es un dato a destacar. Para mí es el mejor lugar del mundo por lo que da de si un barranco donde, cada año, acuden miles de escaladores con un objetivo común, ¡¡Pasarlo bien!!

Creo que s la diferencia más destacable que he encontrado con las demás escuelas de escalada que he visitado. Solo comparable a escuelas archiconocidas como Siurana, Ceüse, El Chorro… En Rodellar la escalada puede ir más allá de pegues, de números, letras o signos, más allá de lo meramente deportivo.

La clara muestra de ello la hemos palpado este fin de semana, donde no se ha escalado todo lo que a priori se pretendía; ni cuerpo teníamos para ello…

Por mi parte, después de 1,100 kilómetros por carretera el viernes, el sábado no es que estuviera en plena forma y me limité a palpar alguna vía de Meandro y de El Vaso porque había que guardar fuerza para lo que vendría después. España a semifinales de del Mundial en una partido increíble. Vaya ambientazo que había en todos los bares (no es que hayan muchos) de Rodellar para animar a la selección. Después a festejarlo y qué mejor lugar que en la fiesta que se celebraba en El Camping con motivo de la compe de bloque que, como todos los años, se celebraba en las instalaciones.

Luego vuelta “al curro” y seguir cogiendo forma en las chorreras de Rodellar. Lunes y martes apretando a tope hasta que la piel aguantó. Así que hoy miércoles día de descanso obligado para hacer algunas compras y animar a España!!

Pero al margen de la escalada, como decía antes, estar en un sitio como este y con la compañía que ofrecen estos “locos” es increíble. Reír se ha convertido en una premisa tan importante como la escalada misma y cada desayuno, cada descanso entre pegues y, por supuesto, cada noche la diversión está garantizada. Aunque como siempre se echan de menos cosas.

No he podido dejar de recordar la primera vez que pisamos Rodellar y quedamos prendados de éste mágico lugar. Bañarme en esas pozas, recorrer esos sectores dejaban volar mi imaginación ante un deseo; un deseo de esos que cerrando los ojos y queriéndolo mucho podría volver a convertirse en realidad..