sábado, 6 de marzo de 2010

REPETIMOS??


Estar un sábado sentado delante del ordenador, escuchando un enfurecido vendaval y una lluvia incesante, no es mi mejor idea de pasar un fin de semana. Si es cierto eso que dicen de que el sol nos aporta energía y positividad está claro por qué me siento de esta forma. Ni siquiera me importa el tiempo que llevamos así y, a decir verdad, incluso me planteo dejar de preocuparme por cuándo llegará de una vez el buen tiempo. En realidad, en este instante, prefiero dejar libre a mi mente y que vuele, a través del silencio, a esos mágicos momentos que hemos vivido tan intensamente y que esperamos pronto se repitan…

160km/h dirección oeste, con tres melocotones, un paquete de tabaco, un Red Bull y un depósito lleno… 425 Km. con la música a tope y una sola parada.. Por fin llegué… Aquí, en los confines europeos, puede respirarse el aire más natural y agreste. Sagres es el último pueblo de Europa continental. Una pequeña ciudad de ambiente algo hippie, surfero y amante de la vida al natural… Aquí empezó todo..

Uno de los mejores recuerdos que tengo de allí fue el equivocarme continuamente en la carretera mientras nos dirigíamos a cualquier otro insólito rincón; y esa cena tan especial en la furgo, bajo la luz de esa inmensa luna llena. Justo allí, en el Fin del Mundo. Tu primera cena hippie, no?

A raíz de aquello algo me cautivó.. Solo quería repetir momento como esos y vivir de aquella manera.

Recuerdo la primera vez que fuimos a Rodellar… Nos peleábamos a ver quién conduciría el tramo final de la serpenteante carretera. Curiosamente otra carretera donde no puedes continuar una vez llegas al destino. Ya has llegado, aquí se acaba. Recuerdo aquellos días de Junio, en aquel cañón, en los que podías pasar hasta que oscurecía 12 ó 13 horas escalando, dándote baños, tomando el sol o, simplemente, dejándote llevar por ese único ambiente. La ferrata del Tajo de La Virgen, las tormentas eléctricas que nos acojonaban cuando nos pillaba en una vía con el arnés lleno de cintas, las cenas de lentejas.. Rodellar, sin duda, fue el viaje. (Porque lo de ir a Siurana a desayunar es un secreto, recuerdas?)...

La verdad es que, a pesar de los miles de kilómetros recorridos, a pesar de mirar tantas luces de los coches, tantos “no está lejos” esto, a pesar de todo, me encanta salir cada fin de semana, cada vacaciones con ustedes dos…

Si Rodellar fue el destino, Grazalema es el lugar… Con el paso de los años nos hemos convertido en locales de este bello lugar. Pero no solo por pasarnos las horas bajo el pie de vía dándole el enésimo pegue al proyecto de turno, si no por lo que nos ha dado. Esa fuente verdad? Con ese árbol y esa agua... Ese olor de verano y esas tardes infinitas, esa roca, esa gente, esas casas, ese pueblo, ese entorno…

Pero como Graza hay más mucho más... Esos pantanos de Desplomi, con su Quiosco hasta las tanta de la noche; El chorro con su ambiente internacional y su inigualable sol; Loja con sus pizzas después de escalar, previa ducha en la manguera de la gasolinera; Cahorros con su cascada y su puente colgante. Montefrío con su verde y suave pie de vía. Cuenca, Margalef, Portinho, Gandia, Cacín, Monsul, Granada, Sierra Nevada, La Muela...Ufff.

Quieres repetir? (Sí, eso va por ti….)

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