lunes, 7 de julio de 2008

BANDIDO






Por fin los presagios de comodidad y bienestar se cumplieron. Es repetirme un poco de lo dicho los últimos días pero cierto es que no veía llegar este momento. La furgo nueva ha cambiado un poco la forma de “vivir” un fin de semana. Pero supongo que es algo tan obvio que vamos a prescindir de darle tanto bombo. En definitiva no es mas que un vehículo, con sus impuestos, sus revisiones y sus tremendamente caras llenadas de depósito.

Llegamos el viernes noche después de ultimar preparativos que habíamos ignorado y que, a medida que iba llegando la hora de salir, descubríamos atónitos e impacientes por que empezara este novedoso fin de semana. Pero todo fue bien y pudimos llegar a Desplomilandia a eso de las 23:00h. Es la primera cena en la furgo y todo es muy cómodo. Ya era hora. Pronto estamos cansados y decidimos irnos a dormir, no sin antes descubrir que teníamos un nuevo vecino. Un zorro merodeaba junto a la furgo. Al vernos se alejo, indiferente ante nuestra presencia con un atractivo e intrigante caminar. Amanecemos bien en una fresca mañana de verano que poco a poco iba a dejar de serla. Antes, cuando la brisa aún era agradable !sorpresa! Nuestro amigo, el zorro, nos ha hecho una visita nocturna y ha destrozado nuestra bolsa de basura. No contento con su azaña decide hacernos otra visita matutina pero mas amigable. Vaga sin temor, despreocupado ante nosotros. Decidimos ser benévolos con el autor del desenlace nocturno y le damos algo de comida y agua. Hace calor para todos. Y a lo que vamos. El calor aprieta y el desayuno ha terminado. And now, It´s time to climb!!


Sector Pozo de la Mona. La verdad es que siempre me he preguntado que relación podría tener en este lugar un pozo y una mona. Quien sabe?? El caso es que elegimos este sector que cuenta desplomadas de buen canto en un atractivo anaranjado muro. Lo del calor ya es de chiste y mi teoría de que cuando se suda no hace buena temperatura para escalar nos la saltamos por la tolera. De otra forma no escalaríamos hasta septiembre u octubre. La cosa está endeble de la poca escalada de los últimos fines de semana. Empezamos con un 6b+ que nos pone la cara colorada. No se muy bien si el motivo era la elevada temperatura o que le tuvimos que apretar en exceso. Pero la cosa debía cambiar si no la cosa se iba a poner tensa…. Decidimos ir poco a poco e ir probando. La siguiente Abrasiva 6c, miedo nos daba ese nombre. Pero la cosa iba tornando diferente nuestros músculos empezaban a calentarse. ¿Pero no lo estaban ya? La tercera vía iba a demostrarnos que no hay vía difícil sino canto pequeño para pies. Un 7b con un paso muy sin pies que me hizo volar con cinco o seis veces. Bueno parece que por lo menos empezamos a apretar un poquito. La siguiente un 7a+ muy bonito con un paso de “power” a mitad de vía y de fin de fiesta Bee Bee, un 6c de esos que la gente le gusta hacer para calentar. Mucho canto y mucha chorrera hasta la cadena.


Aún los días son interminables y nos da tiempo de ir al embalse a darnos un baño detrás de otro, de escribir un poco y tomarnos cervezas, helados, agua y cualquier cosa que haga que nuestra temperatura corporal disminuyera un poco… Una buena cena y caemos rendidos en la cama tras tomarnos la canela correspondiente.


La mañana del domingo se levanta algo mas fresca. El zorro, Bandido, sigue ahí como un vigía de nuestra furgo. Y tras el desayuno toca sector El Cable. El camino que sube en coche está impracticable y tenemos que darnos un buen pateo para llegar. Pero merece la pena. Un puñado de buenas vías nos esperan. Sopla algo de brisa y eso se agradece. “Al Andalus 6c+” es una de esas vías que hay que hacer siempre que que tenga la oportunidad. Luego algún 7a y 7a+ y nuestras maltrechas manos nos piden una tregua. Así que cervecita fresquita, duchita y para casa, a ver si Laurent se ha dejado caer.

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