miércoles, 2 de abril de 2008

GRAZALEMA


Gracias a los Dioses, quienes quiera que sean, sigue ahí, impoluta al paso del tiempo, a esos factores externos que a todos nos perturban, a las alegrias y a las tristezas, siempre ahí, como un vigía de nuestras vidas, de nuestros pasos. Nosotros, ante el desolador paso del tiempo, volvemos, otra vez, a experimentar esas sensaciones que nos produce su tacto, su olor, su textura. Luchamos motivados, eso si, con ella, no contra ella. Al acabar, derrotados pero felices por esos instantes de batalla que hemos elegido para apartarnos, por unas horas, de una vida demasiada compleja para entender estos sentimientos, volvemos con la sensación de que nada en esta vida nos puede quitar esto que tenemos, esto que hacemos. Y esa increible luz que anuncia que un día se acaba nos hace entrar en una nueva dimensión en la que lo importante se traduce a lo mas simple, en lo que nada y todo tiene sentido. Gracias por estar ahí siempre.

1 comentario:

  1. y un placer para los que podemos ir descubiendo aquello con alguien que lo disfruta tanto; aunque a se nos escapen las cuerdas con nudos y cometamos errores abrumados por esas chorreras-estalactitas que aparecen por la espalda...

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